La Selección de Venezuela de béisbol escribió la página más importante de su historia al proclamarse campeona del Clásico Mundial de Béisbol 2026, luego de vencer 3-2 a Selección de Estados Unidos de béisbol en una final dramática que se resolvió hasta la última entrada.
El duelo, disputado en el loanDepot park, tuvo todos los ingredientes de una final: pitcheo dominante, figuras de Grandes Ligas y un cierre cargado de tensión que terminó inclinándose del lado venezolano.
Venezuela tomó la ventaja desde temprano. En la tercera entrada, un elevado de sacrificio de Maikel García permitió abrir el marcador, y más adelante, en la quinta, Wilyer Abreu conectó un cuadrangular que amplió la diferencia a 2-0.
Desde la lomita, Eduardo Rodríguez encabezó una sólida actuación del pitcheo venezolano, que logró contener a la poderosa ofensiva estadounidense durante gran parte del encuentro. Hasta la séptima entrada, Estados Unidos apenas había conectado dos imparables.
Pero el juego cambió en la octava. Con dos outs en la pizarra, Bryce Harper apareció en el momento clave y conectó un jonrón de dos carreras que empató el partido, devolviendo la vida a un equipo estadounidense que había estado contenido durante toda la noche.
La respuesta venezolana no tardó en llegar. En la novena entrada, Luis Arráez negoció base por bolas y fue sustituido por el corredor emergente Javier Sanoja, quien de inmediato robó la segunda base para colocarse en posición de anotar.
Fue entonces cuando apareció el momento decisivo. Eugenio Suárez conectó un doble al jardín que permitió a Sanoja cruzar el plato con la carrera del campeonato, desatando la euforia del conjunto sudamericano.
En la última entrada, Daniel Palencia se encargó de cerrar el partido con autoridad, retirando a la ofensiva rival y sellando el triunfo con un ponche que desató la celebración en el diamante.
Estados Unidos, pese a contar con figuras como Aaron Judge y el propio Harper, volvió a quedarse a las puertas del título. El conjunto norteamericano suma así su segunda final consecutiva perdida en el torneo, tras caer también en la edición anterior.
El campeonato de Venezuela no resulta casual. En los últimos años, el país ha consolidado una base sólida de talento en Grandes Ligas, siendo una de las naciones con mayor presencia de peloteros en el mejor béisbol del mundo.
Con esta victoria, Venezuela se convierte en una de las selecciones que logra romper la hegemonía reciente en el Clásico Mundial y se instala definitivamente entre las potencias del béisbol internacional, firmando una conquista histórica que quedará marcada para siempre en su deporte.