El Club Querétaro hizo oficial dos movimientos que forman parte de la reestructura de su plantilla para el Apertura 2026. El canterano Juan Pablo Cázares dejará temporalmente la institución para incorporarse a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, mientras que Denilson Saaid Muñoz llega procedente del conjunto universitario como parte del mismo intercambio.
Cázares, formado en las fuerzas básicas de Gallos Blancos, había conseguido cumplir el objetivo de debutar en Primera División apenas el torneo anterior, el Clausura 2025. Sin embargo, su participación en el actual certamen se redujo a solamente 58 minutos, una situación que llevó al club a buscarle una alternativa que le permita continuar con su desarrollo y, sobre todo, tener mayor regularidad.
El destino será la Liga de Expansión MX con Leones Negros, donde el mediocampista tendrá la posibilidad de sumar minutos y experiencia en una categoría en la que pueda tener un papel más protagonista. La cesión responde a una lógica clara: Gallos no pretende cortar el proceso de un jugador de casa, sino darle el espacio que hoy no está encontrando en el primer equipo.
En sentido contrario aparece Denilson Muñoz. El futbolista mexicano de 22 años, nacido en Guadalajara, llega para ampliar las opciones ofensivas del conjunto queretano. Puede desempeñarse como extremo izquierdo y también como delantero centro, una versatilidad que resulta atractiva para una plantilla que busca sumar alternativas en ataque.
Muñoz llega con actividad en este Apertura 2026 con Leones Negros, torneo en el que registró cuatro apariciones, una titularidad, 103 minutos y un gol. Más allá de sus números actuales, la apuesta de Querétaro está puesta en su proyección y en la posibilidad de llevarlo a competir en Primera División.
Los dos movimientos tienen, entonces, una lectura distinta pero complementaria. Por un lado, Gallos busca que Cázares tenga el rodaje que todavía no puede garantizarle en Primera; por el otro, incorpora a un futbolista joven con características ofensivas y margen de crecimiento.
No son movimientos que necesariamente representen un cambio de rumbo por sí solos, pero sí reflejan una estrategia concreta: desarrollar talento joven sin perder de vista las necesidades inmediatas del plantel. Para Cázares, la prioridad será jugar. Para Muñoz, el reto será demostrar que puede dar el siguiente paso.