Un partido que, desde antes del silbatazo inicial, se vivió de manera muy emotiva. Horas antes de este encuentro se dio a conocer que Jaime Gómez no continuará en los Gallos Blancos; el de San Juan del Río pondrá fin a su historia en el equipo que lo debutó en 2012, con más de 250 partidos en el club; sin duda, una leyenda del club.
Martes 21 de abril, duelo por la jornada 16 del torneo Clausura de la Liga MX. El Club Querétaro se enfrenta a Cruz Azul y, en punto de las 19 horas, el equipo azul y negro buscaba cerrar de manera digna el torneo en casa.
El balón rodó ante un Corregidora a nada del lleno total. Desde el inicio se hacía sentir la grada del coloso del Cimatario. La primera de peligro llegó para el conjunto albiazul al minuto 2, en un gran pase filtrado por parte de Homenchenko para que Unjanque quedara frente a la portería de Kevin Mier; el senegalés intentó quitarse al portero de la Máquina, pero este último achicó de gran forma para quitarle la oportunidad. Sorprendentemente, el Gallo perdonaba en los primeros minutos.
Al minuto 9, en un tiro de esquina a favor de la Máquina y con un balón muy alto, Pepe Hernández se amarró en su arco y, ante esta ventaja, Willer Ditta se vio cómodo para cabecear y recentrar, dejando solo a Jeremy Márquez, que remataría y el balón pasaría con fortuna entre la zaga queretana. La primera que tuvo Cruz Azul fue aprovechada y, sin duda, dejó un sabor de que Pepe Hernández debió salir por el balón. Muy temprano el marcador se movía y parecía un juego de emociones vibrantes. La cobertura del partido registra ese tanto como de Jeremy Márquez.
Los minutos transcurrían y el partido era entretenido, con el balón de un bando a otro, pero con una clara consigna de ir hacia adelante por parte del Gallo. Un partido también muy físico, con contacto.
En un tiro de esquina al minuto 25, otra vez le ganaban el salto a los defensas queretanos, conectando un cabezazo potente por parte de la delantera cementera, pero en esta ocasión, ante un tiro al poste más lejano de Pepe Hernández, el portero se estiró y logró atajar el balón. Una atajada descomunal para evitar el segundo de la visita. En la siguiente jugada se suscitó un cambio muy inusual, pues al 28 del primer tiempo Esteban González mandó al campo al canterano Juan Pablo Cázares, sustituyendo a Francisco Venegas, que salía con visibles señas de dolor.
El balón cambió drásticamente de dueño. El conjunto de Cruz Azul se apropió de toda opción de peligro y de la redonda, con una defensa totalmente bloqueada para los Gallos y un medio campo que encontraba los pases para hilar el juego ofensivo; los celestes dominaban el duelo.
El conjunto queretano, ante el dominio claro de los celestes, solo podía llegar al arco a balón parado. Al minuto 45, Homenchenko cobraba un libre directo que dio en el travesaño; por poco ese balón se metía en el ángulo. El asistente daba 4 minutos de agregado a la primera mitad.
Minuto 45+2, el primer tiempo se acababa en una jugada más con corazón que con fútbol. Los Gallos desbordaron por la izquierda, logrando mandar el centro al corazón del área para que, en una apretada jugada, Jeremy Márquez, el mismo del primer gol, marcara en contra. El partido se empataba 1-1 antes del descanso.
El Club Querétaro debería de mejorar en su rendimiento para la segunda mitad si quería cerrar de manera digna, cambiar de actitud porque el resultado parecía ser engañoso. Con estas sensaciones iniciaba la segunda mitad, los últimos 45 minutos de Gallos como local en este torneo; la afición quería ver una mejor cara de su equipo.
Esta segunda parte era más de lo que se vio en el primer tiempo. El conjunto cementero dominaba el juego, pero ahora se veía a un queretano más paciente y móvil, de esta manera equilibrando un poco la balanza y poniendo en la mesa un partido muy vistoso para el espectador.
Esteban González movía su banca; entraban al terreno de juego Fernando González y Jimmy Gómez, sustituyendo a Jean Unjanque y Juan Pablo Cázares, respectivamente. Jimmy entraba entre aplausos en su despedida del Corregidora. El partido se ponía intenso por las bandas; ambos equipos deseaban la victoria.
Pasaban los minutos, el partido se volvió de ida y vuelta. Ambos equipos tenían oportunidades a la ofensiva, en una mitad de cancha descuidada que permitía llegadas muy rápidas. Por parte del local, sabían aguantar el ataque cementero mientras buscaban un balón a la contra.
El Chino refrescaba al equipo con la entrada de Bernardo Parra y Waldo Madrid, sustituyendo al siempre confiable Carlo Adriano y Bayron Duarte; se ocupaban piernas frescas para la recta final del partido.
El local comenzaba a sufrir con el ataque del Azul, pero se sabía sufrir. Lucas Abascia, después de una serie de rebotes que favorecía a Luka Romero, quedaba solo, pero el argentino, con una barrida espectacular, evitaba que el balón llegara a puerta: un gol en defensa. Se llegaba el minuto 90 y se agregaban 7 minutos más para saber si los Gallos terminarían por sellar este sufrido empate.
La afición presionaba, el ambiente era muy apasionado y un Gallos que sufría, pero a base de garra intentaba sorprender a la Máquina. En contragolpes, Gallos tuvo oportunidades que no se le sacaron el máximo provecho; sin duda, la desconexión y la falta de química a la ofensiva evitaban ponerse arriba en el marcador. El local seguía intentando, solo la garra coordinaba estos ataques, y solo el corazón defendía; un equipo queretano visiblemente cansado, pero que buscaba sin duda la victoria en los últimos minutos.
Emociones al filo de piel en los últimos instantes, oportunidades para ambos equipos, pero un empate que no logró romperse. Lo que sí quedó claro es que en este partido la garra y el corazón predominaron en el local. Un partido técnicamente corto, pero hoy se empata con garra y sabiendo sufrir. El próximo y último partido de los Gallos será visitando al conjunto de la Franja del Puebla este viernes 24 de abril en el Estadio Cuauhtémoc. Hoy se despide el equipo de su casa y Jimmy deja un hueco difícil de llenar en la cancha y en el corazón del aficionado; desde el minuto mismo se puede sentir que hoy más vivo que nunca vimos un equipo que nos representó orgullosamente durante todo el torneo.