Duelo de jornada 11 del Torneo Clausura 2026, en San Nicolás de los Garza; El Volcán estaba listo para un domingo de futbol. Club Querétaro visitaba a los Tigres de la UANL, en un partido donde el conjunto del Esteban “Chino” González movió sus piezas en la defensa, esperando contener el imponente ataque felino. El Gallo no salió temeroso, sino respetuoso en este partido.
El juego daba inicio y el conjunto visitante planteaba tácticamente variantes en la formación dependiendo de la posesión del balón. En contraparte, se podía ver un equipo ordenado y cerrando los espacios para los Tigres. Sorpresivamente, el Gallo intentaba atacar en chispazos breves; un planteamiento aguerrido y estructurado por parte de la visita.
La primera jugada de gol del partido fue para el Gallo: en una combinación por el sector izquierdo, Santiago Homenchenko recibió un pase filtrado que lo ponía en buena posición para disparar, y con una gran salida del portero local Nahuel Guzmán logró achicar el espacio y mandar al tiro de esquina. Un Gallo ordenado daba frutos y le hacía partido a los Tigres.
Los Tigres no sufrían, pero dejaban llegar al Gallo. Ali Ávila fue habilitado y logró probar por segunda vez al “Patón” Guzmán. Ávila llegó incómodo, forcejeando con el defensa, pero ya eran dos avisos de peligro para los Gallos.
Los locales intentaban llegar, pero no se les veía claridad en el ataque que les caracterizaba; sus estrellas estaban apagadas y esto hacía que los Gallos lograran tener un desarrollo de juego parejo.
Entre pocas jugadas claras y mucha garra por parte del Gallo, se terminaba la primera parte, un resultado más que deseado para los queretanos. Se estaba a la expectativa de saber si esta postura pudiera ser soportada por los del “Chino” González en los 45 minutos restantes. Sin duda, un planteamiento sorpresivo que ilusiona con regresar a casa sumando en la tabla general.
Durante el partido se dio a conocer un parte médico del club, en el cual se mencionaban las bajas por lesión de Jean Unjanque y de Francisco Venegas; se esperará la evolución de las respectivas lesiones para saber el tiempo de baja.
En la segunda mitad el Gallo salió con la misma propuesta ambiciosa: presionar más alto y aprovechar el momento de duda del rival. Sin embargo, la tarde dio un giro amargo al minuto 51, cuando el arquero Guillermo Allison sufrió una molestia en el muslo y tuvo que abandonar el partido; José Hernández entró de inmediato para tomar la responsabilidad del arco queretano, un cambio obligado que alteró el la tranquilidad del conjunto visitante.
Con Hernández ya bajo los tres postes, Tigres reajustó variantes en ataque y empezó a obtener más espacios, poniendo en aprietos la idea que le había durado al “Chino” González 45 minutos. La respuesta del banquillo queretano llegó con dos movimientos: Michael Carcelén y Juan Robles (que disputaba sus primero minutos del torneo) ingresaron para refrescar el medio; el técnico buscó sostener la intensidad sin perder solidez.
Minuto 71 y, después de un rebote de tiro de esquina, Lucas Abascia logró ganar la bola para mandar un pase a Daniel Parra, que sacó un disparo con extrema potencia pero muy poca colocación; Guzmán atajó y, por lo menos, el Gallo seguía generando peligro.
Y seguían las malas noticias para los Gallos: Carlo Adriano no podía mas; aunque salió por su propio pie, era visible su molestia, y Fernando González entró en su lugar. Bernardo Parra también saltó al terreno de juego en sustitución de Byron Duarte. Querétaro buscaba cerrar el partido con ajustes defensivos para aguantar el empate.
Se llegaba al final del partido y, al 85, en un tiro de esquina, en el corazón del área no pudo salir cómodamente Pepe Hernández y el balón quedó vivo; la portería quedó desprotegida y el remate de Joaquín llegó, pero Lucas Abascia, de gran actuación, despejó en la línea, salvando al equipo.
El árbitro agregó 9 minutos más y se sufrió el cierre para que los Gallos aguantaran el empate. Hernández fue exigido con tiros de corta y larga distancia; sin duda los once jugadores fueron puestos a prueba en el agregado. Un cierre dramático donde el conjunto queretano supo sufrir y aguantar.
Un Querétaro que no renunció a su coraje; un equipo que, con ideas simples y mucho oficio, logró que el conjunto felino se marchara con la sensación de no haberle sacado provecho a su dominio. La siguiente prueba también será lejos de casa: la visita a los rojinegros del Atlas , el sábado 21 de marzo; habrá que ver si las lesiones permiten llegar con un cuadro competitivo para seguir sumando de visita.