El Municipio de Querétaro anunció la separación inmediata de un inspector acusado de abuso de autoridad, tras videos que lo muestran agrediendo a un comerciante durante un operativo el pasado sábado 6 de diciembre.
El secretario de Gobierno, Federico De los Cobos, confirmó la medida en un comunicado, reiterando el compromiso del ayuntamiento con el orden y la legalidad, mientras enfatiza la disposición para dialogar con los grupos de artesanos afectados.
El incidente, que ha generado indignación en redes sociales y entre organizaciones de derechos humanos, ocurrió en el Centro Histórico de la ciudad durante la aplicación del "Plan Orden", una iniciativa del alcalde Felipe Fernando Macías para regular el comercio ambulante en calles y andadores. Según informes municipales, los inspectores notificaron por escrito a los artesanos indígenas sobre la prohibición de instalarse en la zona, lo que derivó en una resistencia violenta.
Cinco inspectores resultaron heridos, tres de ellos de gravedad, lo que llevó a la presentación de denuncias penales contra los comerciantes involucrados.
Del lado de los artesanos, las denuncias apuntan a un uso excesivo de fuerza por parte de las autoridades. Videos difundidos en plataformas como X y TikTok capturan momentos de golpes, patadas y jaloneos, incluyendo una escena donde un inspector patea la cabeza de un vendedor tendido en el suelo, calificada por activistas como "brutalidad oficial" y un acto de "represión racista".
De los Cobos subrayó que el municipio no tolerará abusos y que el Órgano Interno de Control investigará el caso con transparencia. Añadió que se han ofrecido alternativas a los artesanos, como espacios en la Calle 16 de Septiembre, una caseta en Calle Independencia y una zona de tolerancia en el Jardín Guerrero, donde alrededor de 200 comerciantes ya operan bajo acuerdo. Sin embargo, criticó la resistencia de un grupo de 50 a 60 artesanos, insistiendo en que "las reglas se aplican parejo" y que nadie está por encima de la ley.
Este enfrentamiento no es aislado; en octubre de 2024, un operativo similar involucró perros policiales y detenciones que intensificaron las acusaciones de discriminación.