Querido diario, querido día río
Ya no busco agarrarme de los bordes
Ya no quiero tirar anclas
Prefiero que el tiempo me lleve con él
Hasta ser todo duración
Ser solo transcurrir
Deriva sin pavor, sin pena. Con asombro
Tantas cosas que no hice
Que ya no voy a hacer, y las celebro
La fiesta de todo lo que no sucedió
Un paisaje sereno Para lo que no logré alcanzar
Solo viento para festejar el corazón frustrado
Amado de tanto amor
No podés andar llorando por el no
Va serpenteando en la correntada del sí
Con su sinuosa “S” vas bajando
Todo fue un si
Y lo que no, fue un otro sí escondido
Ya no pido, no pretendo
Ya con durar es una inmensidad
Tengo una gran sonrisa para la gran salina
Tengo un sol para el brillo de las lágrimas
Luz en el agua,
Una parte de mi respira para siempre en la mañana
Para estar en el tiempo, hay que decir adiós
Ni antes, ni después
Para poder resbalar hasta el ahora
Sin venenosa ansiedad
Sin amargo recuerdo
Sin que nada te muerda de pronto el corazón
Hay que decir adiós, arrivederci, auf wiedersehen
Acabo de llegar a este momento
Permiso a mi presente
Ya pude despedirme
Soy un recién llegado
Al día, al río
Al diario de mi querido tiempo
Pedro Mairal